El dolor en el hombro es una de las causas más comunes de consulta en clínicas de fisioterapia. El complejo del hombro está compuesto por 5 articulaciones diferentes que tienen que trabajar de una manera correcta y sincrónica para una buena funcionalidad.
Una de estas articulaciones es denominada articulación glenohumeral, está formada por la cabeza del húmero y una pequeña zona lateral de la escápula llamada “glena”; se trata de una articulación con poca congruencia debido a su morfología. La cabeza del húmero es demasiado grande en relación con la glena, por lo que necesita ayuda para tener estabilidad. Para ello tenemos tejidos como el labrum, cápsula articular, ligamentos y musculatura, que se encargan de “sujetar” la cabeza humeral en su sitio y que ésta se mueva correctamente respecto a la escápula.
Una de las patologías más prevalentes en el hombro es la lesión en el manguito de los rotadores, un conjunto de músculos que juegan un rol fundamental en la movilidad y estabilidad del hombro. La lesión en esta musculatura interfiere con una movilidad completa o libre de dolor en actividades de la vida diaria que puede llegar a ser muy incapacitante, impidiendo incluso en muchas ocasiones un correcto descanso nocturno.
En el siguiente artículo se profundiza un poco más en esta patología y su tratamiento:
Desde la fisioterapia, nuestro objetivo principal será reducir el dolor, restablecer la funcionalidad y educar al paciente en patrones correctos de movimiento, tanto en su vida diaria, como en sus actividades deportivas.
Por Alejandro Carrtero